Actrices

Para compensar los sustantivos masculinos que habitualmente se utilizan como genéricos uso aquí el de "actrices". Hasta la palabra me suena muy bien. Quizá porque define una profesión (la escena) en la que las mujeres han conseguido una gran relevancia (a costa, como siempre, de un gran esfuerzo por su parte).


Las fotos que se van a mostrar han sido tomadas durante dos breves visitas a la edición XVI de la Umore Azoka de Leioa. No me puedo resistir. Cada año pienso que ya está bien, que no pasa nada si falto a la cita una temporada y que puedo también acudir a ella como un espectador más y no hacer fotos. Imposible, no tengo voluntad. Llegado el momento, me acerco siempre un rato o dos acompañado (por supuesto) de mi cámara. Todavía no me he arrepentido nunca de hacerlo.

La Profusión de la Primavera

Ya sé que la palabra (profusión) es un poco rarita pero es la idónea para definir lo que deseo expresar (abundancia en lo que se da, difunde o derrama). Me gustan las palabras que se utilizan poco porque suelen aportar ese matiz que se les escapa a las de  uso general. Esas que valen para todo y que de todo hacen tabla rasa.
Este artículo está conectado con otro que publiqué hace tiempo (Los colores del Otoño). Voy a dotarlo de la misma estructura y es también un experimento para expresar con imágenes un concepto para mí bastante trascendente.
Estamos en primavera, la estación del nacimiento en el ciclo de la vida. No hay época del año en la que la vida se pare pero es en esta donde los nacimientos se producen de una manera explosiva. Es el momento en el que la naturaleza echa el resto. Parece como si desconfíara de la capacidad de sus hijos para perdurar y los vierte en este mundo a puñados. Miles, millones de flores en los campos. Billones de hojas nuevas en los bosques. A esto me refiero cuando uso la palabra profusión y esto es lo que voy a tratar de representar con las pocas imágenes que van a continuación.


Y después de trabajar todas las fotos en color, con determinación (y un poco de frustración por la pérdida) decido que es el blanco y negro lo que procede. Porque el color es "calidad" y lo que quiero transmitir es "cantidad". Pienso que nuestro cerebro es muy práctico (o vago, según se mire) y tiende siempre a simplificar. Así, cuando recibe una imagen con miles de flores salpicadas entre la hierba,  para no saturarse, las reune todas en una a la que nombra en plural (flores amarillas) pero que para él es ya una única nube amarilla contrastando con un campo verde (que realmente son millones de hojas de hierba). Este ejercicio de abstracción ha generado un concepto simple y agradable (el contraste entre los colores lo es) y ha ocultado otro, el de la enorme cantidad de individuos que nacen de algunas especies para que, al menos unos pocos progresen y garanticen la supervivencia. 
¿Se ha notado mucho que soy de los que opinan que todos los caminos llevan a Darwin?

Alambradas


Duele descubrir que algunas alambradas 
siempre estuvieron ahí.
Y que la verdadera libertad consistió en elegir
a qué lado te pusiste.

Calzada Romana. De Pesquera hasta Pie de Concha

Unos días de vacaciones. Unos cuantos paseos y alguna foto suelta. Tras una selección veo que solo las tomadas durante la realización de esta ruta tienen la entidad suficiente como para poder fabricar con ellas un artículo. Vamos con él.
Estamos en Cantabria. Muy cerca de Reinosa si llegamos por la carretera que viene ascendiendo hasta aquí desde Torrelavega. Los que pasáis de vez en cuando por este blog, ya sabréis que no se describen con detalle las rutas y los paseos. Hay páginas especializadas para ello y, si son esos datos los que buscáis, nada mejor que sigáis un enlace como este. Os dirijo a él aunque nosotros lo hicimos en sentido inverso y solo el tramo que desciende desde Pesquera hasta Pie de Concha. Esa es realmente la calzada romana. Para la vuelta se puede utilizar el Camino Real que discurre entre Bárcena de Pie de Concha y Pesquera lo que convierte la ruta en un interesante recorrido circular. Nosotros volvimos (el coche lo teníamos en Pesquera y la tarde se nos echaba encima) en el tren de cercanías. Os hablaré un poco de esta opción al final porque también tiene su interés.


Sube el sol

La primavera está entre nosotros desde hace diez días pero fue ayer el primero en el que se despejaron las nubes, cesó la lluvia y el sol lució con fuerza. Es domingo y, en estas condiciones, resulta casi obligatorio salir a dar un largo paseo. Por si acaso voy a llevarme la cámara. Sin el flash, sin el trípode, sin los filtros, con un solo objetivo. Monda y lironda. Muy antigua, pero toda una reflex. Cuanto más lo intento menos me gustan las fotos que saco con el móvil. Y me gusta todavía menos el uso habitual que hago de ellas (enviarlas asociadas a un whatsapp).

La actividad era el paseo en sí mismo. La cámara me la llevé por si acaso pero, en cuanto fui sensible a la "calidad" de la luz que nos iba a acompañar,  supe que las fotos no iban a ser "normales". De las que decidí hacer y de las reflexiones (durante y después de hacerlas) surge este artículo. Dicen que los hombres disponemos de una sola neurona pero no deberíamos preocuparnos porque, al ser multitarea (con la mía puedo andar, hacer fotos y pensar al mismo tiempo), se le puede sacar mucho rendimiento.


¿Sabéis que tiene de especial la primavera para un fotógrafo? Muchas cosas. Pero hay una que casi todos tenemos muy poco presente o mal interiorizada. Arrojemos  un poco de "luz" (y de ciencia) sobre ella.