De Aixerrota a Larrabasterra

El título de este artículo parece un ejercicio para practicar el complicado sonido "erre". Son en realidad los nombres de los lugares donde empieza y termina el paseo que vamos a recorrer. Se trata de uno de esos caminos que "vuelan" sobre el mar porque discurren muy cerca del borde de un acantilado.



Litofanías

Quizá la palabra os suene un poco extraña y es posible que tampoco sepáis a qué nos referimos cuando la utilizamos.

Sean Pathasema/Birmingham Museum of Art
La palabra litofanía viene del griego clásico:
Lithos.- Piedra
Phainein.- Aparecer. No se refiere al aparecer de la nada como un fenómeno mágico (aunque más adelante veréis que un poco también hay de eso) sino más bien a algo relacionado con la luz. Es lo que se nos aparece a través de una materia que deja pasar la luz. De esta palabra (phainein) han derivado también otras como diáfano cuya relación con la transparencia se percibe con más claridad.

El objeto que nombra se puso muy de moda en Europa desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX. Estamos en un periodo en el que aún no se había inventado la fotografía (aunque había que hacerlo enseguida porque era ya una necesidad :). Las litofanías son grabados sobre material traslúcido (habitualmente porcelana) que, al ser atravesado por la luz, reproducen una imagen muy parecida a la que hoy podríamos obtener retroiluminando una fotografía en blanco y negro. Como "grabar" sobre porcelana es una misión casi imposible, la mécanica pasaba por tallar sobre cera (en negativo) un relieve y depositar después sobre él la pasta blanda que se endurecería en el horno hasta convertirse en porcelana (de ahí lo de lithos).

Naranja

La naranja es la fruta de invierno por excelencia. Estamos en  la época del año en la que mejor calidad tiene,  más barata se vende y más nos conviene para prevenir los resfriados. 
Lo que no sé es si la fruta dio nombre al color o fue al revés. En cualquier caso, la fruta me viene muy bien para continuar la serie "Fruta de Temporada" y el color...
...el color nunca necesita de permiso para entrar en el blog de un fotógrafo.


Con la siguiente creación me subo un poco a la ola de la estética Steampunk. Uno ya tiene una edad y me gusta todo lo que se relacione con lo que me llamó la atención en mi infancia o juventud. Ahora quizá ya no se les admire tanto pero iconos como el Nautilus del Capitán Nemo o la criatura del Doctor Frankestein soportaron muy bien el paso del tiempo y perdurarán durante generaciones. Desde el descubrimiento de la estructura de la molécula de ADN (mediados del siglo XX), son tan grandes los avances que se han producido en el conocimiento (y sus consiguientes aplicaciones médicas) que, aquel humanoide creado a partir de retales al que se le insuflaba la vida con la energía de los rayos, nos resulta hoy bastante ingenuo. A pesar de ello, yo le voy a rendir un pequeño homenaje porque estos y otros relatos parecidos permitieron que, en una época bastante oscura de nuestra historia reciente, no naufragara del todo nuestro pensamiento crítico.


Si queréis ver el making of, tenéis que...

Have a good 2016!

Fiel a las buenas costumbres y puntual a la cita. He aquí el álbum sonoro con la selección de fotos que recogen mi travesía por el año que termina. Es una manera de hacer balance y de crear algo que sirva para desearos un feliz año nuevo a todos los que habéis significado algo para mí. Es también un pretexto para rescatar de la memoria a los que ya no están con nosotros y hacer que perdure su recuerdo.

Eso es lo que he pretendido con el título de este artículo y con los dos mensajes que he incorporado en el video. Están en inglés porque, por fin este año, me he decidido a estudiarlo con ganas. Como es el idioma que se ha convertido en el estandar mundial para la comunicación y la materialización del conocimiento, quiero poder acceder al menos a un poco de lo que se transmite a través de él.



Lo que quería decir (vaya usted a saber lo que realmente he dicho) es lo siguiente:

Tened un buen 2016!
Adiós al año que termina
Bienvenido el que comienza
Un abrazo a los que están con nosotros
El recuerdo para los que se fueron

Como siempre, os recomiendo que visionéis el video al máximo de resolución (720p) . Si no lo hacéis así, las fotos van a perder mucha calidad.

Por el Flysch de Zumaia

Que 20 años no es nada... decía el famoso tango ¿Serán algo 60?...millones.
Precisamente son esos los años de la historia de nuestro planeta que están escritos a modo de diario en los estratos rocosos que dibujan los 14 km de línea costa entre Zumaia y Deba. Sí, aquí, en un pequeño rincón  del País Vasco, al norte de la península ibérica, en el occidente de ese continente que hoy denominamos Europa.


En nuestra escala de tiempo 60 millones de años es una cantidad difícil de asumir. En la del planeta tierra (con una edad estimada de 4.470 millones) es un periodo bastante pequeño. Pero, también como en nuestra vida, no importa tanto el tiempo vivido sino cómo lo supimos aprovechar y la impronta que dejamos a nuestros descendientes.
Esas son precisamente las dos claves que hacen de este lugar algo muy especial.
  • En el periodo de tiempo que recogen estas piedras se escribieron capítulos muy importantes de la historia reciente de nuestro planeta. La extinción de los dinosaurios es quizá el más conocido pero no el único. Hay otros hitos que promueven (y explican) el que esta familia de monos (a la que pertenece el que os habla) lo hayamos colonizado hasta el último de sus rincones. Se puede por tanto leer aquí parte de la respuesta a uno de esos  grandes enigmas relacionados con nuestra existencia. El De dónde venimos.
  • Los sucesos narrados en las hojas de este libro se han conservado en un orden perfecto. Si consideráramos al planeta como un ente vivo podríamos deducir que, el escribir sobre sí mismo y custodiar sus escritos, no es algo que le preocupe demasiado. Él está más a experimentar, cambiar, evolucionar y, a menudo, romper con su pasado. Encontrar un lugar en el que aparezca una parte de su biografía tan bien escrita y con todas las hojas limpias y ordenadas es una rareza. Una rareza muy interesante para nosotros.
No soy capaz de resumir en el tamaño habitual de los artículos de este blog una historia de casi 4.500 millones de años. Si os interesa el asunto os recomiendo este estupendo video que narra el devenir del planeta de una forma muy amena en poco más de hora y media. La culpa de que yo haya llegado hasta él la tiene la actividad que realicé el domingo pasado. Os hago una pequeña crónica de la misma.