Os presento un modesto reportaje fotográfico de la Ciudad de Cuenca. Siendo más preciso, tendría que decir del Casco Antiguo de Cuenca ya que la ciudad nueva solo la hemos hemos visto a traves de las ventanillas de los taxis que nos llevaron al hotel desde la estación del AVE y nos volvieron a dejar en ella a nuestra vuelta.
Ha sido un día y medio paseando de forma tranquila por las calles de esta ciudad medieval declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1996. Voy a ser honesto y no voy a escribir casi ningún dato sobre ella. Habitualmente, cuando preparo un viaje recopilo bastante información sobre geografía, historia y costumbres de lo que vamos a visitar. Esta vez, el viaje lo ha preparado un buen amigo (gracias Felix) con el rigor que le caracteriza y yo no he tenido que preocuparme mas que de preparar la maleta y acudir a la estación de tren a la hora convenida. Como Cuenca es además una de esas ciudades pequeñas y discretas, os puedo asegurar que he llegado a ella sin saber siquiera su situación exacta en el mapa.
Quiza por estar muy acostumbrados a recibir turistas o porque simplemente hemos tenido suerte, nos hemos cruzado con personas que nos han acercado la ciudad. En la Oficina de Información Turística están para eso pero no siempre te encuentras con alguien que, en diez minutos, te sitúa y te aconseja tan bien sobre lo que puedes visitar. Si además, antes de entrar al concierto de un coro entablas conversación con una estupenda narradora y gran conocedora de su ciudad, te puedes considerar un turista realmente afortunado.
