¡Qué título más largo! Y tendría que haberlo sido aún más porque el ámbito de esta Feria es el barrio de Arteagabeitia y también el de Zuazo, ambos en Barakaldo. Contiguos y bien avenidos pero con nombres diferentes.
Me he dado una vuelta por allí. La idea era dedicar a la Feria sólo un poco del tiempo de la mañana, ver el ambiente y, si se terciaba, comprar algún producto de los que suponía se ofrecerían. Me he cogido la cámara antes de salir de casa pero lo he hecho sin demasiadas ganas. Tan pocas que lo único que he metido en la mochila ha sido el cuerpo antiguo (la oly e-510), el objetivo todo terreno (un 14-54), la batería de repuesto y el flash (que no he llegado a usar).
El caso es que nada más llegar a la zona ha empezado a llover y me he ido encontrando con gente conocida (algunos eran organizadores del evento). Poco después ha escampado pero ya me he quedado por allí toda la mañana. En la medida que pasaba el tiempo, mi interés por la Feria y por recoger con fotos algo del ambiente ha ido creciendo.
No ha sido uno de esos días en los que voy con la cámara de allá para acá con la ansiedad de captar con ella todo lo que me rodea. Ni siquiera me he acercado a algunos actos programados por la organización porque en ese momento estaba charlando con personas a las que hacía tiempo no veía. Yo era hoy un ciudadano visitante de la Feria y no un reportero. Señores de la organización, no van a tener muchas fotos aquí esta vez. Pero si su objetivo era traer una fiesta a la calle para estrechar relaciones entre los vecinos, en lo que a mí respecta, objetivo cumplido.
